En el infinito nos encontraremos por Norberto M.Ibañez

El siglo estaba a punto de girar y Rafa de Corral ya volvía de París con una exposición inaugurada en el interior de su equipaje. Fue en aquel momento donde conectamos y, entre proyectos de juventud, me habló de su obra pictórica. Al auscultar sus palabras entre conversaciones de café descubrí que era un hombre de ideas que venían arrastradas por un pensamiento enraizado en una arquitectura humana noble a la vez que robusta. Al ver y sentir sus pinturas todavía entendí mejor a este vasco de nacimiento que recaló por Valencia para echar raíces cerca de un Mediterráneo creativo. Casi veinte años después, y sin perderle la pista durante este tiempo, visito la galería Alba Cabrera para saborear su última exposición que lleva por nombre La persistencia del vacío. Y allí seguían sus mismas ideas y reflexiones de juventud pero metamorfoseadas por las veladuras que va imponiendo el tiempo. Allí estaban sus paisajes, sus arquitecturas en acero, sus cielos brumosos, sus sueños, sus tonos cálidos, sus figuras geométricas que quieren abstraerse de la realidad. Cada construcción racionalista, cada línea depurada, cada pincelada, cada proyección de luz, cada escenografía, estaban teñidas por un estremecimiento del artista, por las sacudidas emocionales que Rafa recoge de la vida que habita con intensa independencia y absoluta generosidad. La continuidad y maduración ascendente de su obra sigue dando muestras del carácter perseverante y de la seriedad del artista que escapa de modas o tendencias. Fiel a sí mismo y convencido de su identidad artística, se aísla a diario en su estudio para componer e investigar sus estructuras poéticas a partir de un proceso creativo complejo, disciplinado, matemático.

Persistencia del vacío, mixta sobre tabla /  80 x 180 cm / 2015
Persistencia del vacío, mixta sobre tabla /  80 x 180 cm / 2015

La narrativa de sus historias urbanas llegan acusadas de un existencialismo cada vez más depurado que me recuerdan a aquella deliciosa obra teatral de Pirandello Seis personajes en busca de autor. Porque en sus escenas importa tanto lo que se ve como lo que no se ve. Por eso, lo que no adivinamos en ellas tenemos que interpretarlo, que imaginarlo. La inmensidad de su pintura, al borde de la metafísica, formó parte de la fiesta con la que la asociación de galerías valencianas abrió la temporada con entusiasmo el pasado viernes. Un marco artístico que ilumina el camino de Rafa de Corral y le espolea para seguir creciendo hasta el infinito, como su libertad creativa.